€ditorial
Nada cambió, todo se mantuvo. Así parece que fueron pasando los meses, en un escenario económico que buscó no ser perturbado por la constante dinámica de consumo y gasto artificial. La realidad del mundo económico nos mostró que la falacia del salario era la herramienta de control ante un sistema que sigue dando señales de colapso, pero que se niega al quiebre total. La inflación sigue haciendo muchos estragos en nuestra cotidianidad social, aunque los datos del Banco Central Europeo detallan que la inflación en la eurozona se ha reducido, con perspectivas de baja al 2026. Esta realidad no es similar en la economía española, marcada por un Estado de malestar en el que no se trabaja y se reciben ayudas. No hay picos estimables de crecimiento, aunque el crecimiento mundial está por encima de los índices estimados (un crecimiento estimado promedio del 3%). La lucha constante por el desempleo sigue siendo el objetivo político de los factores de poder, ellos que venden sus tasas como la est...

















