HONG KONG

 HONG KONG

Libertad del mercado, una utopía que cada día es más distante en una realidad de mayor control social. El mercado es un gigante que nace, crece y se desarrolla por voluntad propia, pero eso no quiere decir que no es vulnerable a la manipulación de sus agentes.

El mercado es un sueño de un Estado que toma el control del todo y produce miseria y escasez entre sus habitantes, el mercado es la necesidad para introducir un poco de anarquía al orden establecido, es un pretexto para soñar en la toma de decisiones que hoy son sesgadas por el campo de ofrecimiento de los medios de producción.

El mercado es una estructura artificial de una realidad que se aleja cada día de la verdadera productiva, porque producción no es sinónimo a los esteroides de una sociedad carente de decisión para consumir toda aquella basura que se le pone en frente. El propósito de la libertad de mercado debería ser la generación sinérgica de todos sus elementos (humanos o no) para un desarrollo sustentable y sostenido.

Considerar a Hong Kong como el sueño de la utopía del libertario también es errar en creer que el mecanismo de libertad está supeditado a las pocas limitaciones en las barreras que establecen los Estados para tomar la riqueza que por sí solos no son capaces de producir.  El sueño de mercado observado en Hong Kong, es solo un recordatorio de que los intereses económicos siempre van a ser más fuertes que la ideología política. Es una falacia de comunista mantener una figura ideológica de control estatal, pero funcionalmente actuar bajo los mejores preceptos del capitalismo industrial.

Sí, es cierto que las bases fundacionales del mecanismo económico de desarrollo de Hong Kong distan mucho de la ideología china; su origen data en gran medida del control británico como puerto de entrada al mercado asiático, pero la realidad inexorable es que la realidad de la calidad no es ese paraíso de vida entre sus habitantes. Esta emulación del mercado sigue siendo practicada por China y la India, en donde las dosis exageradas de producción; por un lado sectores estratégicos del quehacer diario muestran un sistema sanitario altamente eficiente y una esperanza de vida que supera los 80 años; por otra parte, el alto índice del poder adquisitivo genera dificultades (sobretodo en el sector vivienda).

Hong Kong, funcionalmente libre en el mercado económico, estructuralmente incierto en el entorno social.

Econ. Víctor Pérez




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