LA FALACIA DEL SALARIO
FALACIA DEL SALARIO
La falacia del salario es una estrategia de incapacidad productiva en la realidad social de la
economía. Esta escuda unos supuestos incrementos del salario mensual de los trabajadores en valores porcentuales importantes, que solo demuestra que están siendo ajustados por inflación y que en la mayoría de los casos no logra superar el margen de incremento generalizado de precios a los bienes de servicios y consumo en la población.
La política de su engaño es sencilla, si ganas 100 ahora, te dicen que pasarás a ganar 110, lo cual, desde el punto de vista nominal y porcentual, denota un incremento evidente. Pero esta demostración en estadística es una forma de sesgo de la realidad que se pretende mostrar; a saber, si los índices de inflación son 12%, ese incremento de salario pasa a ser una gran mentira en la realidad del poder adquisitivo del consumidor. Es por esta razón que la manipulación de datos macroeconómicos es de vital importancia para que la falacia cobre vida propia, engañando a los sectores menos favorecidos.
Pero el pueblo llano no es tonto; la realidad económica es cruel si se analizan sus datos de forma objetiva, logrando desnudar que dichos incrementos son solo una forma artificial que intenta compensar el aumento generalizado de los precios y la disminución del salario real. Eso sí, dentro del parlamento, la verborrea experta venderá la dignificación del salario de los trabajadores en "x" porcentaje de aumento, cosa que antes del origen de las especies era una utopía y gracias a la confluencia de sus políticas logró lo inimaginado... dignificar la remuneración económica del trabajo. Mentira total del agente. El pueblo denota que cada día es más pobre.
El empobrecimiento del poder adquisitivo del salario, más que una circunstancia de errada política económica, demuestra ser una forma contundente de masificación de la pobreza, es por ello que, bajo esta estructura de falacia, el mejor masificador de una triste realidad, son los datos de un ingreso salarial que cada día es más precario.
econ. Víctor Pérez


Comentarios
Publicar un comentario